Pese al fuerte terremoto que sacudió el centro-sur de Chile el pasado 27 de febrero, la vendimia de este año comenzó con normalidad y tal como se tenía previsto. Con fiestas en zonas emblemáticas de la “ruta del vino” tales como Peralillo, Santa Cruz, Buin y Curicó, se dio inicio a la temporada 2010 que, según estimaciones de la Asociación de Vinos de Chile, alcanzaría los 800 millones de litros.
En Cono Sur, el proceso se ha llevado a cabo con total normalidad y el enólogo a cargo, Matías Ríos, ya ha sacado sus primeras conclusiones:
“En general la vendimia viene atrasada en casi todos los valles de Chile entre 10 a 21 días, ya que ha sido un año más frío en todas sus estaciones. Esto atrasó la brotación de las parras, lo que se ha traducido en una disminución en los rendimientos que va entre 10 y 35%, en general, dependiendo de las variedades y los valles. La buena noticia es que, al tener menores rendimientos, tenemos uvas más concentradas y, al tener un año más frío, tenemos una muy buena acidez de las uvas, lo que hace pensar de la cosecha 2010 como una excelente cosecha en términos de calidad, en todas las variedades.”