Según el Informe Brundtland “Nuestro Futuro Común” la definición de desarrollo sustentable es la siguiente: “Aquel desarrollo que satisface las necesidades presentes sin comprometer las posibilidades de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades.”
En 1998 iniciamos una política de transformación de nuestra agricultura desde el cultivo convencional al sustentable, un sistema que favorece el uso de alternativas naturales para la fertilización, prevención y control de plagas, enfermedades y malezas. Este sistema agrícola trabaja con políticas limpias y sanas para el cuidado del medio ambiente.
A través de los cultivos sustentables se busca evitar la utilización de elementos no naturales mediante el uso de gansos, ovejas, diversos insectos y plantas. El medio ambiente se transforma en un sistema auto-regulable, y la fruta es cultivada de manera más limpia y saludable.
