Desde hace algunos meses, Viña Cono Sur tomó la decisión de utilizar botellas un 15% más livianas en los rangos masivos de las marcas Cono Sur e Isla Negra, con el fin de disminuir las emisiones generadas a partir de la fabricación y el transporte de este insumo.
El vidrio es un material crítico dentro de la huella de carbono del vino, ya que el proceso productivo de las botellas genera emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) como consecuencia de la quema de los combustibles utilizados. Por lo tanto, el uso de menos vidrio permite un importante ahorro energético y se reducen considerablemente los niveles de contaminantes que se envían al ambiente. Por otra parte, el ahorro se genera también en el transporte al administrar la carga de los contenedores de una forma más eficiente.

Nuestras nuevas botellas livianas aseguran el mismo desempeño en términos de calidad, resistencia e imagen que las botellas convencionales.